Brava Fabrics, de Barcelona al mundo

Brava Fabrics es una empresa de proximidad que inició su andadura empresarial en 2015 en Barcelona. Desde entonces, la start-up de Iván Monells y Ramón Barbero no ha dejado de crecer hasta convertirse en un auténtico referente de la moda sostenible llegando hasta Alemania o el Reino Unido

¿Has visto alguna vez por la calle camisetas con estampados de bicicletas, sandías, patitos de goma o gambas? Si la respuesta es “sí”, es muy probable que hayas estado enfrente de una de las confecciones de Brava Fabrics. Sus fundadores, Iván Monells y Ramón Barbero decidieron unir sus conocimientos de economía e ingeniería informática e industrial para crear esta marca barcelonesa. Con una inversión de 25.000 euros y la ayuda de dos créditos pudieron crear su propia empresa. Un caso de economía textil de proximidad de éxito, porque ya desde sus inicios, consiguió más de 150.000 euros en ventas.

  • La distinción como trazo identificador

Su voluntad desde un principio fue la de distinguirse de otras marcas de ropa. Lo consiguieron mediante estampados variados y fuera de la convencionalidad, orientado hacia un público más transgresor. Empezaron estampando en camisetas dibujos como cafeteras, ciervos e incluso, caras de perro El objetivo estaba claro: que el público distinguiese una camisa Brava de otra, y así fue. El impacto fue tal que, pronto, pasaron de crear solamente camisetas a extender la oferta innovando con piezas como corbatas, camisas, jerséis y pantalones. Unas piezas de ropa que llegaron a atravesar fronteras con las compras en línea llegando a otros países europeos donde también tuvieron una muy buena acogida. En concreto, y desde sus inicios, han conseguido cerca de 60.000 clientes y más de 4,5 millones de euros en ventas. Pero esto no acaba aquí, Monells y Barbero declararon al portas 1,2,3, Emprendre que tienen como objetivo llegar a los 23 millones en 2023..

  • Una moda sostenible es posible

Un aspecto que tenían claro desde un principio es que querían que Brava Fabrics fuera una marca ética y ecológica. Para ello, determinaron que la materia prima con la que se confeccionan sus productos sería de proximidad como, por ejemplo, el algodón. Éste es 100% orgánico y certificado, es decir, que se cultiva sin el uso de productos químicos. Precisamente para excluir de la ecuación los componentes como fertilizantes, herbicidas o fungicidas artificiales, los procesos son más lentos respecto del método convencional y también más caros. Con todo ello, se aseguran que no están dañando el medio ambiente y que las condiciones de la gente que trabaja recogiéndolo son éticas.

  • Talento + trabajo = éxito laboral

A pesar de empezar desde cero, el esfuerzo y las ideas innovadoras les han llevado a crear más de mil productos de diecinueve categorías de ropa distintas. Todo ello sin dejar de aportar su granito de arena en la sostenibilidad del planeta. De hecho, su trayectoria ha llamado la atención de inversores como ABAC Nest i Siesta Ventures (NYC) que, actualmente, apuestan por la marca barcelonesa. De tener solamente dos personas, han pasado a contar con 20 trabajadores que les ayudan a crear, diseñar y confeccionar piezas de ropa implantando la tecnología y marcando su propio estilo. De momento cuentan con dos tiendas físicas, una en Madrid y la otra en Barcelona a pesar de que el 97% de sus ventas provienen de la página  web Brava Fabrics.

Brava Fabrics ha puesto de manifiesto que la creación de una marca propia y de proximidad no implica perder de vista la sostenibilidad y la eticidad de sus procesos de trabajo. Con esfuerzo y mucho trabajo, emprender y triunfar es posible.

Equip Editorial
  1. Albert Chic Giménez says:

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